XXII
(un sonrojado suspiro de…)
libertad, para el pibe inet,
que de tanto llorar por los rincones,
se ha quedado sin abrazos
ni palabras
ni el discurso ensayado
para los amores que no están.
Y así va
tropezando entre los pasillos de los comentarios
hecho carne, furia, y llanto,
como todos.



