En el corredor del Hospital, de Joaquín Gianuzzi [ October 11th, 2008 ] Posteado como » literatura, poesía

Agz me comentó sobre este poeta, y como ando medio lelo para escribir, les dejo una que me gustó bastante

En el corredor del Hospital

En el orden frío la escena
estaba prevista: una puerta se abrió en el corredor
como una respuesta decisiva. Una enfermera
aleteó; el médico
se desentendió del mal absoluto
al sacarse los anteojos.
La banalidad de la desgracia, este olor
que nunca olvidaré. Una mujer aulló
en alguna parte, como una vida
saltando de su eje. Y el recién muerto
-ese corto circuito en el sistema-
-gozó una especie de continuación.
Hasta que las sábanas otra vez se alisaron
y todo volvió a su propia burocracia.

Hasta el lunes

Hasta el lunes. Futuro header. Tendrán que esperar. Larga vida y que disfruten el weekend…
October 25th, 2007 | 4 dijeron algo

Mi prisión

Fotos del lugar donde trabajo: El Hospital Español, a medias prisión e imperio, como decía el idiota de más abajo




October 25th, 2007 | Nadie pidio la palabra

Imperio

Haciendo un movimiento de arco con el brazo, quiere abarcar todo lo que está al alcance de su vista, en un sólo y extendido gesto. Detrás de su prisión de vidrio y madera, me mira y sonríe, orgulloso y soberbio.

- Este es mi Imperio - me dice, enfundado en el orgullo de alguien que puede decidir sobre la suerte de los demás.
- ¿Imperio? - le pregunto
- Sí, boludo - me espeta, alzando una ceja, como si fuera estúpido o no conociera el concepto -, imperio. Julio Cesár, Carlomagno y toda la huevada. Imperio.

Miró a través del cristal que cuelga entre su bizarra concepción del mundo y asiento en silencio, midiendo cada una de esas palabras, que estallan en ecos sordos dentro de las paredes de mi cabeza.

- ¿Por que imperio?

Me mira de vuelta, como si fuese yo un recuerdo gracioso o un bicho escapado del zoológico que está cerca de aquí, cruzando las aguas sucias del parque. Suspira y me sonríe, de vuelta, con un gesto medido, con cierto aire de paternal altanería.

- Imperio, porque soy emperador - dice, y en sus ojos brilla cierta luz megalomana de satisfacción -. Decido sobre estas personas con puño de hierro, tratandolas bien o mal a mi antojo. Soy vínculo necesario entre el principio y los fines.

Sorprendido, me levantó y me dirijo a la puerta, cruzo al frente de él y me planto enfrente de la gris ventana que refleja un fantasma de imprecisos límites. Puedo ver que está soldada arriba y abajo. Con razón tanto calor en esa parodia malograda del infierno.

- ¿Vos decidiste soldar las ventanas?
- No
- ¿Vos decidis tener el aire acondicionado apagado, con el calor que hace?
- No.
- Ahhh…

Me dirijo a la puerta y salgo, de vuelta a Córdoba, donde no soy más que una persona que espera. Pienso en el pobre diablo que se cree emperador cuando en verdad es un preso.

- Sólo los que han trepado hasta la cima y han caído - me dijo una vez un amigo - pueden afirmarte que la diferencia entre emperador y preso es la corona con la cual deciden encumbrarte.

Atrás mio queda el Hospital de ventanas grises y soldadas. Tal cual recuerdo, de mentiras y régimenes.

October 25th, 2007 | Alguien ya dijo algo

Hasta que un día….

el idiota se atrevió a dar la cara…

… pero la foto salió movida
Crece la expectativa?
October 23rd, 2007 | 7 dijeron algo

Ser Joven

Entre el perfil recortado
de las macizas montañas
que oscurecen el horizonte,
se puede ver lo que se reconoce,
sin mediar alguna palabra,
como el tiempo que nos va matando.

Se recuerda entonces,
mientras la luz se apaga
y muere el eco sencillo
de lo que llamamos vida,
el viento que corre
sin dirección aparente
entre otroras calles vacias.

Corre el viento, de ligero andar,
moviendo una memoria
de imagenes, fragancias y sonidos,
de cartas sobre la mesa, sin suerte
alguna de mostrar su imagen
a un rostro despreocupado
de vivaz y desdentada sonrisa.

Corre el viento, de esquiva gambeta,
entre los gritos y el vaiven del juego,
empecinado en conocer derrotas,
efímeras lágrimas de furia, antes del abrazo,
del mudo grito de gol y victoria.

Un cuadro pintado
con un trazo ilegible
de carta añeja
y palabras erroneas.
Margaritas deshojadas
de “me quiere
mucho poco
poquito nada”

Somos jovenes
hasta que nos pica la nostalgia
y entendemos cuan pesado
es el silencio que recorre
por las calles del barrio,
en una esquina infinita
de gloria y pelota,
que se enmudece
ante el llanto de nuestro pasado.

October 20th, 2007 | 2 dijeron algo

WordPress le hace el aguante a Matias Llorens | Blue Weed by Blog Oh! Blog, traducido por el bueno del idiota | Entradas (RSS) y salidas (RSS).