E ste post es pura y exclusivamente la opinion del autor.
Una especie de “Gran Hermano” voluntario, podría definirse (lo definiria yo, bah), si Gran Hermano no hubiese resultado ser tan pero tan malo, en sus últimas ediciones. El éxito, con todas las letras ganadas a fuerza de muchos (muchisimos) comentarios en sus entradas, acompaña de la mano a este blog que se debate en la fínisima línea que separa la ficción de la realidad.
La historia trata, para aquellos que no tengan ni la más puta idea de lo que estoy hablando, de la búsqueda que L.G (seudónimo de la protagonista) realiza para encontrar un novio para llevar al casamiento de su hermana. Para esto tiene 258 días para encontrar a un candidato “potable” y presentarlo en sociedad frente a su familia, y restregarselo en la cara a su madre.
Si bien está presentado como una búsqueda real, es poco probable que así lo sea, debido a la tensión argumental que tiene el relato, donde alcanza ribetes verosímeles dentro de la estructura del relato, pero no tanto en la vida real a la que tanto estamos acostumbrados. Basta marcar un hecho bastante sencillo: A nadie les pasa tantas cosas tan seguidas. Es algo que, cuando uno lee “todo de una” (como hice yo cuando lo empecé a leer ya que lo agarré bien tarde), salta a la vista, aunque en la cotidainedad de las entradas se pierde, ya que se analiza generalmente una entrada a la vez, sin recurrir a las anteriores. Si se hiciera eso, se puede ver que cada dos días algo le pasa a esta mujer. Tiene una vida más complicada que Jack Bauer en épocas de elecciones, de ser cierto.
¿A que viene el éxito, entonces? Sencillo. Mi referencia a Gran Hermano iba por el lado que la mujer esta dejaba entrever fragmentos de su intimidad, analizados con una franqueza y un cinismo hilarantes, que no deja bien parado a nadie que le caiga mal. Además, maneja muy bien el ritmo del relato y el folletín digital esta actualizado de una manera regular (raras veces se retrasa en postear más que un par de días), lo que le da una continuidad bastante fuerte, que remite a las antiguas novelas por entregas, no sólo en el formato, sino en el contenido (temas amorosos y sentimentales).
Esta “apertura a la intimidad” provoca la identificación de muchas personas que se encuentran en el mismo problema: la soltería en un momento supuestamente crucial de sus vidas. En las mujeres este problema se hace un poco más evidente (diganme a mí que tengo una tía soltera de cuarenta y sin novio que es más rompepelotas que la puta madre), aunque entre los comentaristas y los lectores hay algunos varones
El argumento está bien armado y es bueno, aunque use demasiados recursos para salir de la trivialidad que le compete. Trata no sólo de la soltería, sino que usa eso y la búsqueda del novio para analizar otras cuestiones, como la soledad, las relaciones laborales (hasta cierto punto), la obsesión de las mujeres con el peso, entre demás cosas, vistos desde la óptica de una treinteañera solterona. Personajes bien armados, cada uno identificable y hasta estereotipados, provocan que la identificación se traslade desde la protagonista hacia algunos de ellos (mi preferido es Ezequiel de Robotech. Se la banca un caño el chico ese), y se complementan con LG y la historia con facilidad, aunque por eso pequen de ser algo artificiales.
En fin, Ciega a Citas es un blog recomendable para leer, aunque teniendo en cuenta que es una ficción. Una buena ficción, probable, verosimil, real hasta cierto punto, pero ficción al fin. Y hay que estar atento a todo lo que plantea. Siempre se puede leer algo entre líneas.
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February 28th, 2008 |