Let’s Talk About: El rally de Córdoba
Hacia finales del año 2004 parecía que los caminos de tierra que cruzan la serranía cordobesa, sumidos en la paz del verano más testigos de familias en plan vacacional que de fierros pesados de tracción integral, se quedaban sin otro de esos ídolos que arrancaban vítores, sonrisas y aplausos con sólo asomar el rugido del motor por entre los pliegues de la ruta: Carlos Sainz colgaba los guantes (o el casco, o el eufismo de colgar algo que siempre se usa cuando se da por concluida una etapa que venga al caso), y aquel quien supo tener la chapa de “ídolo de multitudes fierreras de barro, esperas y polvo” dejaba vacante el lugar que antes había ocupado otro enorme corredor: El “Condor” Jorge Luis Recalde.
Desde ese entonces sólo hubo héroes esporádicos en la pasión fierrera por excelencia de los cordobeses. Solberg y Makinnen, McRae y Burns, todos forjaron una pequeña fanaticada, sustentada más en los muchachos que jugaban sus juegos que en fanáticos contra viento y marea, como aquellos quienes les hicimos el aguante a Travis Pastrana el año pasado, cuando corrió en un Subaru Impreza de “producción” (perteneciente a la clase N/4).
Ese vacío parece haber sido al final ocupado por alguien a quien la chapa de “leyenda” le está por quedar chica pronto: El francés Sébastien Loeb, un hombre de apenas más de 30 años, ojos celestes como los míos y un palmarés de la gran puta madre, con cuatro campeonatos del mundo uno detrás del otro, más cantidad de fechas ganadas (más que el gollega Carlos Sainz) y es el que más veces ganó la fecha argentina, ya que lo hizo en cuatro oportunidades, una más que Tommy Makkinen, el anterior hombre record de la categoría Leer mas …





