No sé porque hay tanto ensañamiento con la obra de Rowling. No entiendo porque se la ataca una y otra vez. No sé que mueve a ciertas personas a despotricar contra esta serie. Una serie de libros, que al fin y al cabo, es de literatura infanto juvenil, y a la que no se le puede pedir el mismo vuelo poético y la profundidad que a los libros de otros autores, como Umberto Eco o Tolkien, por nombrar a un contemporáneo de Rowling, y a otro que maneja una temática similar.
Particularmente, mi impresión de HP no ha variado mucho en el tiempo. Debe ser porque me da lo mismo leer autores consagrados, sin hacerle asco tampoco a la lista de best sellers, en donde se saben colar de tanto en tanto libros muy buenos. “El nombre de la rosa”, por usar el ejemplo de más arriba, de Umberto Eco, fue best seller, y no por eso se lo demoniza del mismo modo que a Rowling y a su “niño pródigo”.
El primer libro entero que leí en mi vida, y me acuerdo bastante bien, fue “Harry Potter y la Cámara de los Secretos”, el cual leí después de ver la película del primer libro. Después leí el primero (mucho más adelante) y algunos de los otros (el del prisionero de Azkaban lo leí una sola vez y después de haber leído el quinto; y al sexto no lo leí), y así fue como fui empezando a leer. Me considero un buen lector, dentro de mis recursos, y mis primeros pasos fueron gracias a Harry Potter, aunque ahora esté enfrascado en la lectura de “Historia Universal de la Infamia”.
El principal mérito de la saga es haber impactado de tal modo que de seguro ya se tiene asegurado su lugar para la literatura del futuro. Forma parte, por otro lado, de los últimos años de los noventa y de los primeros de este siglo. ¿Quién no se va a acordar del “torbellino Potter” que se desató sobre está década? ¿Quién va a poder hacer oídos sordos a las estadísticas que hablan de uno de los libros más vendidos de los últimos tiempos?
Las cualidades que yo encuentro en la saga en general, son varias, empezando por la simpleza del estilo. Que no tenga un léxico envidiable, poético, de alto vuelo, no quita que sean buenos. Algunas veces, entre el estilo y la aventura, en la narrativa, sacrificar el primero hace que el desarrollo avance. En la novela, más si está apuntada a gente que recién se está iniciando en la lectura, importa la aventura más que hacer una reflexión sobre la sociedad o llevar a cabo un manifiesto político. No se le puede culpar a Harry Potter de ser un libro aparentemente simple sólo porque no critica la estructura social o no hace una reflexión sobre ella.
Otra cualidad es la naturalidad con la que cada libro recapitula a los anteriores. No se hace estrictamente necesario (aunque nunca está de más) leer “el prisionero de Azkaban” para saber quien es Sirius Black, por poner un ejemplo. Te perderás ciertos detalles, pero lo que necesitas saber si o si (“¿Quién es este jodido Sirius Black del que tanto hablan?”), está ahí, casi a cada vuelta de página.
El ritmo: La gran sorpresa. Siempre que leí un libro de la saga me sorprendió la facilidad con la que se leen. Al ser pura historia, y dejar un poco de lado las cuestiones estilísticas, el libro avanza a una velocidad pasmosa. Con el último libro, me llevé la sorpresa que eran las cuatro y media de la mañana y que había leído doscientas páginas (casi un tercio del libro). Es impresionante.
Después está el fenómeno que se desató. La “Pottermanía”, o el nombre que quieran darle, es el suceso literario más importante de los últimos veinte años. Lo que generó esta saga, tantos en chicos y grandes, es sencillamente indescriptible. Niños, jóvenes, adultos, ancianos, todos enganchados con un libro mediante el cual se revitalizó la literatura popular: Rowling logró interesar a chicos y jóvenes en la literatura, más que ningún otro escritor en mucho tiempo. Chicos y jóvenes que dejaron un poco la mierda de la televisión a un lado, para hacerle un espacio a los libros en su vida.
Tal vez ese haya sido el mayor mérito de la serie. Porque Rowling sembró la semilla, pero los lectores despertaron el fenómeno. Un libro sin lector es sólo medio libro, porque el mensaje queda incompleto. Fueron los lectores quienes compraron el libro, quienes forjaron el fenómeno. Esto generalmente lo dejan de lado al analizar un libro.
Otros cualidades destacables: La imaginación de la autora, la dinámica del mundo mágico que propone y la forma en que se relaciona con el mundo real, la moraleja final de los libros que, aunque sean simples, hacen efecto en lectores de temprana edad.
El mayor déficit se encuentra en los personajes, a mi parecer. Son acartonados y hasta previsibles, y esas cualidades se mantienen a lo largo de los siete libros, por más que los sucesos les den motivos a los personajes. Están los muchachos impetuosos y algo tímidos (Harry y Ron), la chica inteligente y escéptica (Hermione), el matón y su grupito (Malfoy y los otros dos), el profesor hijo de puta (Severus Snape, que resulta ser por lejos el personaje más desarrollado), el anciano sabio (Dumbledore) y el malo más malo de todos los malos (Voldemort, llano, simple, quiere ser malo por el hecho de ser malo y así poder aplastar a los sangre impuras, cosa que quiere hacer desde el primer libro, pero que nunca logra. Debería abrir un poco sus horizontes, el hombre este.).
Sacando ese punto negativo, las relaciones entre esos personajes (que vendrían a ser los principales y de peso a lo largo de la saga) son las que mueven el hilo conductor y hacen precipitar o retrasar los acontecimientos a lo largo de los diferentes tomos, algo que no sería lo mismo si los personajes no fuesen siempre bastante parecidos, libro a libro.
En fin, Harry Potter es uno de esos libros ya consolidados en el imaginario popular, que despierta mucha simpatía, ya sea por la historia o por el trasfondo que esta tiene (la pobre de Rowling, escribiendo la historia en un bar, sin un mango partido en tres partes, etc etc etc), y que, aun mas importante, despierta la curiosidad lectora en gente que jamás habría agarrado un libro, de no haber sido por esta mágica aventura de tres amigos en busca de derrotar el mal que amenaza con todo lo que conocen.
Compártelo
March 6th, 2008 |